Pisto de verduras súper completo.
Si hay un plato que define la esencia de la dieta mediterránea, ese es el pisto.
La diferencia fundamental con el pisto tradicional reside en su complejidad y variedad. Al añadir una mayor diversidad de hortalizas, no solo multiplicamos los beneficios nutricionales, sino que creamos un abanico de texturas y matices dulces, que lo convierten en un plato único.
Este pisto es una auténtica inyección de vitaminas. Al incluir muchas más verduras de las habituales, conseguimos un plato con una densidad nutricional increíble. Es la receta ideal para una alimentación equilibrada, perfecta tanto para una cena ligera como para una guarnición que acompaña a carnes, pescados o unos buenos huevos fritos.
El secreto para que este pisto «súper completo» sea un éxito es el respeto por los tiempos: dejar que cada verdura aporte su esencia en un sofrito lento y pausado, permitiendo que todos los sabores se integren sin perder su identidad.

Ingredientes
- 1 pimiento rojo
- 1 pimiento verde
- 1 pimiento amarillo (opcional, si tienes)
- 1 cebolla
- 1 zanahoria
- ½ boniato
- 200 g calabaza
- 1 berenjena
- 1 calabacín
- 800 g tomate triturado
- Aceite de oliva
- Sal
Para acompañar:
- Patatas fritas en láminas
- 1 huevo frito por ración
Instrucciones
- Lava y seca todas las verduras. Córtalas en cuadrados pequeños y regulares: pimiento rojo, verde y amarillo; cebolla; zanahoria; boniato; calabaza; berenjena y calabacín.
- Calienta un poquito de aceite de oliva en una sartén amplia o cazuela baja. Añade los pimientos, la cebolla, la zanahoria, el boniato y la calabaza. Cocina a fuego medio durante unos 8 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que empiecen a ablandarse.
- Añade el calabacín y la berenjena a la sartén y continúa cocinando hasta que las verduras estén tiernas.
- Agrega el tomate triturado y sal al gusto. Mezcla muy bien para integrar todos los ingredientes.
- Deja que el pisto hierva suavemente durante 45 minutos, sin prisas, para que se vuelva meloso, concentrado y lleno de sabor.
- Remueve de vez en cuando.
- Nada lo acompaña mejor que unas patatas fritas en láminas y un huevo frito coronando el plato.







