Costillas al ajilo con patatas. Un clásico de la cocina casera:
Si hay un plato que nunca falla en casa, ese es el ajillo. Tradicionalmente asociado al pollo o al conejo, esta técnica se adapta perfectamente a otros tipos de carne, y en esta ocasión, las costillas de cerdo son las protagonistas. Su jugosidad y sabor intenso combinan a la perfección con el ajo y el vino, dando lugar a un plato reconfortante y lleno de matices.
El ajillo es mucho más que una simple receta; es una forma de cocinar que realza el sabor de los ingredientes con una base sencilla pero potente de ajo dorado en aceite de oliva. En este caso, las costillas quedan muy tiernas e impregnadas de una salsa que invita a mojar pan. Acompañadas de unas patatas fritas y cocinadas en los últimos minutos con la salsa, el resultado es un plato increíble, ideal para disfrutar en cualquier reunión familiar o comida especial.
La técnica del ajillo es muy versátil, por lo que se puede aplicar a diferentes tipos de carne, manteniendo siempre su esencia irresistible.

Ingredientes
- 1 kg costilla de cerdo troceada
- 2 patata grande
- 6 diente de ajo
- 200 ml vino blanco
- 200 ml agua
- 100 ml vinagre
- 100 ml aceite de oliva
- Sal y pimienta al gusto
Elaboración paso a paso
- Sazona las costillas son sal y pimienta.
- Echa aceite en una sartén grande o cazuela y dora las costillas a fuego medio hasta que estén bien doradas por todos lados. Retíralas y resérvalas.
- Pela y parte, los ajos en láminas. Sofríelos con fuego suave en la misma sartén donde has dorado las costillas.
- Cuando los ajos estén ligeramente tostados, lleva de nuevo las costillas a la sartén y cocínalas con fuego suave durante dos minutos, removiendo a menudo.
- Añade el vinagre, el vino fuego medio-alto durante dos minutos y echa el agua. Baja el fuego y deja hervir durante 40 minutos más, removiendo de vez en cuando, hasta que las costillas estén tiernas.
- Pela y corta las patatas en dados medianos. Fríelas en abundante aceite caliente. Luego, retíralas sobre papel absorbente y añádelas un poco de sal.
- Echa las costillas en la sartén y mézclalas con las costillas. Da un último hervor de 2 minutos.