Pela y pica finamente los dientes de ajo y la cebolla
Limpia los champiñones con un paño húmedo y córtalos en cuadraditos.
En una cazuela con un poco de aceite de oliva, sofríe los ajos y la cebolla a fuego medio hasta que estén tiernos.
Añade los champiñones y cocínalos hasta que comiencen a dorarse.
Añade arroz a la cazuela y cocínalo con el sofrito durante dos minutos, removiendo constantemente para que se impregne bien del sabor y se vuelva un poco traslúcido.
Vierte el vino blanco y deja que se evapore el alcohol, removiendo constantemente.
Cocinar el arroz:
Añade el caldo de carne caliente poco a poco, removiendo frecuentemente y esperando a que el líquido se haya absorbido antes de añadir más. Ajusta la sal con precaución, teniendo en cuenta que el caldo y el queso parmesano aportan salinidad.
Repite este proceso durante unos 16 minutos o hasta que el arroz esté al dente y tenga una consistencia cremosa.
Cuando el arroz esté en su punto, retira la cazuela del fuego.
Añade la mantequilla y el queso parmesano rallado. Remueve bien hasta que se integren todos los ingredientes y el risotto adquiera una textura cremosa.
Justo antes de servir, incorpora el jamón ibérico partido en lonchas finas.