Esta es una receta de mi abuela que combina la jugosidad de la carne con la ternura y el delicioso sabor que aportan las verduras y el toque del pimentón.
Pela y corta las patatas en rodajas de unos 0,5 cm de grosor y con ellas forma una cama en la bandeja de horno.
Salpimienta las patatas y echa un chorrito de aceite de oliva virgen extra sobre ellas.
Sobre las patatas agrega la cebolla cortada en juliana, el tomate cortado en trozos de bocado, sobre todo ello los cuartos de pollo y sobre el pollo esparce el pimiento cortado en tiras.
Sazona la carne y vierte sobre ella el vino blanco.
Disuelve una cucharadita de pimentón en el agua y riega la carne con ella. Además de con un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
Masajea el pollo para que quede toda la carne bien cubierta.
Lleva al horno precalentado 180º con calor arriba y abajo durante una hora y media.