Aunque la lasaña casera es un plato muy popular en la cocina italiana, ha encontrado un lugar privilegiado en la cocina española, adaptándose a los gustos e ingredientes de cada zona. Es perfecta para ocasiones especiales o para disfrutar de una deliciosa comida con familiares o amigos.
La berenjena pártela por la mitad y sumérgela en agua con sal 15 minutos.
En una sartén honda o cazuela sofríe los pimientos, las zanahorias, la cebolla y los dientes de ajo.
Cuando están blanditos, añade la berenjena y el calabacín. Continúa cocinando durante 10 minutos, moviendo a menudo.
Incorpora la carne picada. Sazona y saltea hasta que pierda el aspecto de cruda. Vete desmigándola durante el salteado para que quede suelta.
Agrega la albahaca (mejor si es fresca) y el vino tinto. Mezcla y dos minutos después echa el tomate frito. Deja hervir con fuego suave 30 minutos, moviendo de vez en cuando.
Prepara la bechamel:
Pon el aceite o la mantequilla en un cazo, agrega la harina y cocina durante 2 minutos. Vierte la leche tibia o caliente, en cuatro veces, y sin dejar de remover, cocina hasta que espese.
Al final, sazona. Debe quedar una salsa densa, pero no muy espesa.
Si te quedan grumos y no consigues eliminarlos con unas varillas, lleva la mezcla a un vaso batidor, añade un poquito más de leche y tritura. Luego cocina de nuevo hasta obtener el espesor deseado.
Pon a precalentar el horno a 180ºC, calor arriba y abajo.
Montaje de la lasaña:
Comienza poniendo un poco de bechamel en la base de la fuente de horno.
Cubre con láminas de pasta.
Sobre ellas, extiende un poco más de un tercio del relleno de carne y verduras.
Haz otra capa de pasta, un poco de bechamel, relleno de carne, pasta y termina con el relleno de carne que te queda
Cubre esta última con bechamel y queso rallado.
Hornea a 180°C, 50 minutos.
Déjala reposar mínimo media hora para que asiente bien y sirve.