Cuece la coliflor hasta que al pincharla con un cuchillo no notes resistencia. Debe quedar al dente, no demasiado blanda.
Mientras, prepara la bechamel:
Pon la mantequilla en un cazo, agrega la harina y cocina durante 2 minutos. Vierte la leche tibia o caliente poco a poco sin dejar de remover con varillas.
Cocina hasta que la salsa espese y adquiera una consistencia ligera, removiendo frecuentemente. Sazona con sal y pimienta al gusto.
Precalienta el horno en función gratinado, 250º.
Escurre la coliflor y ponla en una fuente apta para horno. Cúbrela con la bechamel.
Corta la loncha de jamón en pequeños cubos y espárcelos sobre la bechamel. Cubre con el queso rallado.
Gratina en el horno 250º hasta que la superficie esté dorada y burbujeante, lo que le dará una textura crujiente deliciosa.