Hay recetas que no necesitan complicarse para funcionar, y este solomillo de cerdo adobado es un buen ejemplo de cocina casera bien entendida. Con pocos ingredientes y un poco de previsión, se consigue un plato lleno de sabor, de esos que apetecen tanto para el día a día como para una comida especial sin demasiado alboroto.

El secreto está, sin duda, en el adobo. Esa mezcla sencilla de ajo, pimentón y orégano, ligada con aceite de oliva y un toque de vino blanco, tiene algo muy nuestro: recuerda a las cocinas de siempre, a las carnes que se dejaban reposar para que cogieran carácter antes de pasar por la sartén. El pimentón aporta ese fondo cálido y ligeramente ahumado, mientras que el ajo y el orégano redondean el conjunto con un aroma que abre el apetito casi desde el primer momento.

El solomillo de cerdo, por su parte, es una pieza especialmente agradecida. Tierno, magro y de cocción rápida, absorbe muy bien los sabores del adobo sin perder su jugosidad. Aquí cobra importancia el tiempo de reposo: dejar que la carne se impregne bien marca la diferencia entre un plato correcto y uno realmente sabroso. Si puedes organizarte con antelación, el resultado se nota.

Al cocinarlo, la idea es respetar esa jugosidad interior mientras se consigue un buen dorado por fuera. Ese contraste, junto con el ligero tostado del adobo en la plancha, crea una capa llena de matices, con pequeños toques crujientes y un interior suave y aromático. Es un plato que se disfruta tanto por el olor que desprende al hacerse como por el sabor final en boca.

Como muchas recetas tradicionales, admite pequeños cambios según la costumbre de cada casa: ajustar el tipo de pimentón, intensificar el ajo o incluso añadir alguna hierba más. Pero en su versión más sencilla, como esta, demuestra que no hace falta mucho más para llevar a la mesa un plato honesto, sabroso y con ese punto casero que nunca falla.

Como hacer solomillo adobado casero

Una receta inspirada en la cocina casera tradicional española, donde el solomillo de cerdo se marina en un adobo clásico y se cocina a la plancha hasta quedar dorado por fuera y jugoso por dentro, con un sabor auténtico y muy aromático.
Servings: 4 personas
Calories: 256kcal
Author: Noelia Gamero

Ingredientes

  • 1 solomillo de cerdo
  • 5 diente de ajo
  • 1 cda pimentón
  • 1,5 cda orégano seco
  • Sal
  • 50 ml vino blanco
  • 50 ml aceite de oliva

Instrucciones

  • Pon en el vaso de la batidora añadimos los ajos troceados, el pimentón, el orégano, sal, el vino blanco y el aceite de oliva.
  • Tritura todo hasta obtener un adobo homogéneo.
  • Coloca los solomillos sobre film transparente y cúbrelos bien con el adobo por todos lados.
  • Envuélvelo completamente con el film y déjalos reposar en la nevera de un día para otro.
  • Pasado el tiempo, retira el film y corta el solomillo en medallones.
  • Cocina los medallones a la plancha, a fuego medio, hasta que estén dorados por fuera y jugosos por dentro.

Nutrición

Calorías: 256kcal | Carbohidratos: 2g | Proteina: 27g | Grasa: 14g | Grasa saturada: 2g | Grasa polinsaturada: 2g | Grasa monosaturada: 9g | Grasa Transgénica: 0.03g | Colesterol: 82mg | Sodio: 69mg | Potasio: 537mg | Fibra: 0.3g | Azúcar: 0.2g | Vitamina A: 96IU | Vitamina C: 1mg | Calcio: 21mg | Hierro: 2mg
¿Has probado la receta?¡ Cuéntanos cómo te ha salido !