Hay recetas que, por sencillas que sean, tienen la capacidad de llevarte de golpe a la cocina de casa. Este puré de patatas y zanahoria es una de ellas. Lo preparo muchas veces, pero siempre con ese poso de recuerdo, porque era uno de los platos que más repetía mi madre cuando mis hermanas y yo éramos pequeñas. No tenía nada de especial en apariencia, pero sí en todo lo demás: en el aroma suave que salía de la olla, en el color cálido y en ese sabor tan reconfortante que lo hacía único.
Este tipo de puré forma parte de la cocina casera de siempre, la de aprovechar lo que hay y sacar lo mejor de ingredientes humildes. La base de patata aporta cuerpo y cremosidad, mientras que la zanahoria añade un punto dulce muy agradable que equilibra el conjunto. A eso se suma la cebolla, que se cuece entera para perfumar sin invadir, y el toque del jamón, que le da profundidad y ese punto salino tan característico.
Lo que hace especial esta versión es precisamente esa forma de trabajar el jamón. Antes de incorporarlo al guiso, se le da un pequeño hervor para limpiarlo y suavizar su intensidad. Es un detalle sencillo, pero se nota mucho en el resultado final, porque permite que el sabor quede integrado y no domine el puré. Durante la cocción, además, conviene retirar la espuma para conseguir un caldo más limpio y un acabado más fino.
El resultado es un puré suave, cremoso y muy equilibrado, con una textura sedosa que invita a comerlo despacio. El dulzor natural de la zanahoria se mezcla con el fondo del jamón y el sabor neutro de la patata, creando un conjunto redondo y muy agradable. Es de esos platos que entran bien a cualquier hora, tanto como primer plato como para una cena ligera.
Puede parecer una receta básica, y en el fondo lo es, pero tiene sus pequeños matices. Triturar bien cuando todo aún está caliente y ajustar el punto de sal al final son gestos que marcan la diferencia. Al final, lo que queda es un puré casero de verdad, de los que reconfortan y saben a cocina de siempre.

Ingredientes
- 800 g patatas harinosa (variedad kennebec)
- 200 g zanahoria
- 1 cebolla
- Agua
- 1 Punta de jamón
- Sal
Instrucciones
- Pela y lava bien las patatas, las zanahorias y la cebolla bajo el grifo. Corta las patatas y las zanahorias en trozos de tamaño similar para que se cuezan de manera uniforme, y deja la cebolla entera.
- En una olla, da un hervor previo a la punta de jamón durante unos 5 minutos. Este paso ayuda a limpiar impurezas y a suavizar su sabor, para que no resulte demasiado intenso en el puré.
- Escurre el jamón y añádelo a la olla junto con las patatas, las zanahorias y la cebolla. Cubre todo con agua, añade un pellizco de sal y lleva a ebullición. A medida que comience a hervir, retira la espuma que se forma en la superficie para conseguir un caldo más limpio.
- Si utilizas olla a presión, ciérrala y cuece durante unos 9 minutos desde que sube la válvula. En una cazuela tradicional, bastará con dejarlo hervir a fuego medio durante unos 40 minutos, con la tapa puesta, hasta que las verduras estén bien tiernas.
- Una vez cocido, abre la olla y retira la cebolla y la punta de jamón, que ya habrán dejado todo su sabor. Tritura el resto hasta obtener un puré fino, suave y bien ligado. Ajusta el punto de sal si fuera necesario antes de servir.


