Hay platos que no necesitan presentación, y las patatas al ajillo son uno de ellos. Ese aroma a ajo dorándose despacio en aceite, mezclado con el perejil fresco recién picado, es una de esas señas de identidad de la cocina de siempre, la que se hace sin prisa y sale bien casi por costumbre. Aquí las patatas se fríen primero para que cojan cuerpo y un ligero dorado por fuera, y después terminan de cocinarse en su propia majada, absorbiendo todo el sabor del ajo, el vinagre y el agua hasta quedar tiernas por dentro y con esa textura melosa tan característica.
La combinación con calamar a la parrilla eleva la receta sin complicarla. El calamar, bien seco antes de pasar por la plancha, se dora por fuera y queda jugoso por dentro, un contraste que funciona de maravilla con la patata untuosa. Es una de esas parejas que parecen pensadas la una para la otra: el mar y la huerta en el mismo plato, sin artificios.
El toque final llega con la salsa verde, fresca y directa, hecha con ajo, perejil, limón y un buen aceite de oliva virgen extra. No hace falta más: aporta acidez y frescor, y equilibra la untuosidad de las patatas y el sabor más intenso del calamar a la plancha.
Es una receta que admite variaciones —hay quien prefiere el calamar en tiras más finas, o quien añade un toque de pimentón a las patatas— pero en su versión más sencilla ya es un plato redondo. Ideal para una comida entre semana que no quiere renunciar a nada, o para una cena especial sin complicarse la vida en la cocina.
El truco está en no perder de vista la sartén: la majada de ajo y perejil debe integrarse en las patatas justo lo necesario para dar sabor, sin que se queme el ajo ni se deshagan las patatas.

Ingredientes
- 500 g patatas
- 4 diente de ajo
- 1 puñado perejil fresco
- 3 cda vinagre
- 50 ml agua
- 50 ml aceite de oliva
- 1 pizca sal
- 2 calamar mediano
- 4 cda aceite de oliva virgen extra
- 1 cdta Sal al gusto
- 0,5 ud limón
Instrucciones
- Corta las patatas en rodajas finas y fríelas en abundante aceite hasta que empiecen a dorarse. Escúrrelas y resérvalas.
- Machaca en un mortero los ajos con el perejil y una pizca de sal, añade el vinagre y mezcla bien hasta obtener una majada homogénea.
- Retira casi todo el aceite de la sartén, incorpora las patatas, la majada y un chorrito de agua. Cocina un par de minutos para que absorban todo el sabor.
- Seca muy bien los calamares y cocínalos en una plancha muy caliente con un poco de aceite hasta que estén dorados por ambos lados.
- Mezcla ajo muy picado, perejil, zumo de limón y aceite de oliva para preparar la salsa verde.
- Sirve el calamar sobre las patatas al ajillo, añade la salsa verde y termina con unas escamas de sal.