Judías verdes con huevo mollet.
Hay platos que, sin hacer ruido, se ganan un sitio fijo en la cocina de casa. Estas judías verdes cocidas con verduras y huevo mollet son un buen ejemplo: sencillas, reconfortantes y con ese punto de cocina de diario que nunca falla. No necesitan más que buenos ingredientes y un poco de mimo para convertirse en un plato completo, de los que apetecen tanto un lunes cualquiera como después de unos días de comidas más contundentes.
La base es humilde, pero muy agradecida. Las judías verdes, tiernas y suaves, tienen ese sabor limpio que combina con todo y que, bien tratadas, resulta mucho más interesante de lo que parece. Además, son ligeras y ricas en fibra y vitaminas, lo que las convierte en una opción muy habitual en la cocina casera de siempre . Aquí se acompañan de otras verduras que se cuecen juntas, dejando un caldo suave y lleno de matices.
Lo bonito de esta receta está en cómo se construye el sabor sin complicaciones. Las verduras se cocinan enteras o en trozos grandes, dejando que cada una aporte lo suyo sin perder identidad. Después, al retirar parte de ellas, queda un fondo limpio pero sabroso, con ese gusto de olla recién hecha que recuerda a las comidas de cuchara más sencillas. Un chorrito de buen aceite al final hace el resto, redondeando el conjunto sin enmascararlo.
El huevo mollet termina de darle carácter al plato. Al romperlo sobre las judías, la yema cremosa se mezcla con el caldo y el aceite, creando una especie de salsa improvisada que liga todos los sabores. Es un gesto simple, pero marca la diferencia entre un plato correcto y uno de esos que apetece rebañar con pan.
Como ocurre con muchas recetas tradicionales, admite variaciones sin problema: hay quien añade patata, quien incorpora un refrito ligero de ajo o incluso un toque de pimentón. Pero esta versión apuesta por la limpieza de sabores y por dejar que la verdura sea la protagonista, con una cocción cuidada que mantiene su textura tierna sin caer en lo pasado. Porque, al final, en platos como este, el secreto está precisamente en no estropearlos.

Ingredientes
- 500 g judías verdes
- 1 puerro (solo la parte blanca)
- 2 zanahoria
- ½ pimiento rojo
- ½ pimiento verde
- 3 diente de ajo (pelado)
- 1 cebolla
- 1 tomate maduro
- 600-700 ml agua (lo justo para cubrir)
- 1 cdta Sal
- Aceite de oliva
- 4 huevo (1 huevo por persona para servir)
Instrucciones
- Lava todas las verduras con agua fría y deja que escurran bien. Limpia las judías verdes cortando las puntas, retirando los hilos laterales y cortándolas al tamaño que más te guste.
- Abre el puerro con unos cortes a lo largo y pícalo fino. Pela las zanahorias y córtalas en rodajas.
- Coloca en olla rápida las judías verdes, las zanahorias, el puerro, los trozos de pimiento rojo y verde, los ajos pelados, la cebolla entera y el tomate maduro partido por la mitad. Cubre con agua, añade un pellizco de sal y cocina durante doce minutos desde que suba la válvula.
- Una vez listas, retira la cebolla, los pimientos, el tomate y los ajos, que puedes disfrutar aparte con un chorrito de buen aceite. Añade también un poco de aceite de oliva a las judías verdes ya cocinadas para potenciar su sabor.
- Antes de servir, cuece un huevo por persona durante 6 minutos para que quede mollet, con la yema cremosa. Colócalo sobre las judías verdes y disfruta de un plato ligero, saludable y lleno de sabor.


