El cazón en adobo, conocido popularmente como bienmesabe en muchas provincias andaluzas, es una de esas recetas que definen la cocina del sur. Crujiente por fuera, jugoso y aromático por dentro, es el tipo de fritura que te reconcilia con la idea de encender el aceite en verano.
El secreto, como en todo buen adobo, está en el tiempo. El cazón necesita marinar al menos seis horas con ajo, comino, orégano, pimentón y vinagre de Jerez, ese vinagre con carácter propio que no tiene sustituto a la hora de hacer una marinada andaluza. Durante ese reposo, la carne del pescado absorbe todos los aromas y se ablanda ligeramente, lo que facilita una fritura más rápida y uniforme.
El rebozado es sencillo: solo harina. Sin huevo, sin pan rallado. Y la fritura, en tandas pequeñas y con el aceite bien caliente, para que quede dorado y crujiente en el exterior sin pasarse de cocción en el interior. Un truco útil es usar un colador para sacudir el exceso de harina antes de freír.
Servido recién hecho, con un poco de limón por encima, el cazón en adobo es un aperitivo perfecto para compartir o para una cena de picoteo en verano. Y hacerlo en casa es mucho más fácil de lo que parece.

Ingredientes
- 600 g cazón fresco troceado
- 1 pizca Sal y pimienta
- 4 dientes de ajo muy picados
- 1 cdta comino molido
- 1 cdta orégano seco
- ½ cdta pimentón dulce
- 150 ml vinagre de jerez
- agua
- 20 g Harina para rebozar
- 200 g aceite de oliva para freir
- 1 pizca Limón y perejil fresco
Instrucciones
- Pon el cazón en una fuente y añade sal, pimienta, ajo, comino, orégano y pimentón. Mezcla bien y añade el vinagre junto con un poquito de agua.
- Déjalo marinar tapado en la nevera durante al menos 6 horas.
- Después escúrrelo muy bien, sécalo ligeramente y pásalo por harina. Sacude el exceso (yo utilizo un colador) y fríelo en pequeñas tandas en abundante aceite bien caliente.
- En cuanto esté dorado y crujiente, retíralo y sírvelo recién hecho con limón.