Las berenjenas asadas aliñadas son una de esas preparaciones sencillas que demuestran que no hace falta complicarse demasiado para conseguir un plato lleno de sabor. El horno hace buena parte del trabajo y deja la berenjena muy tierna, suave y con ese punto ligeramente tostado que le sienta especialmente bien.
En esta receta prefiero no triturar la pulpa una vez asada. La aplasto ligeramente para que conserve parte de su textura y después la aliño con ajo, comino, vinagre y un buen aceite de oliva virgen extra. El resultado queda jugoso, aromático y con ese equilibrio entre el punto ácido del vinagre y el sabor cálido del comino que combina tan bien con la berenjena.
Es una preparación que admite muchas formas de servirla: como entrante, acompañamiento o incluso sobre una buena rebanada de pan. En casa me gusta especialmente colocarla sobre una base de tomate cortado muy fino y aliñado, porque aporta frescura y contrasta con la textura melosa de la berenjena.
Para terminar, unas pequeñas bolas de mozzarella añaden un toque cremoso y suave sin quitar protagonismo al aliño. Conviene dejar templar un poco las berenjenas antes de prepararlas y probar siempre el aliño al final: unas gotas más de vinagre, un poco de sal o un buen chorro de aceite pueden marcar la diferencia.

Ingredientes
Para las berenjenas:
- 2 berenjenas grandes
- 1 diente de ajo
- ½ cda comino
- 2 cda vinagre
- 50 ml Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Pimienta negra
Para acompañar:
- 1 tomate de ensalada
- 120 g bolitas de mozzarela
Instrucciones
- Lava las berenjenas y pártelas por la mitad longitudinalmente. Haz unos cortes sobre la carne, sin llegar a atravesar la piel.
- Sazona con sal y añade un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
- Colócalas sobre una bandeja de horno cubierta con papel vegetal, con la piel hacia arriba, y hornéalas durante unos 40 minutos a 200 °C, hasta que estén completamente tiernas.
- Déjalas templar ligeramente y, con ayuda de una cuchara, retira toda la carne. Desecha las pieles.
- Aplasta ligeramente la carne de la berenjena con la misma cuchara. No hace falta triturarla demasiado; me gusta que conserve algo de textura.
- Añade el ajo muy picado, el comino, el vinagre, un buen aceite de oliva virgen extra y, si te gusta, una pizca de pimienta negra. Mezcla bien y prueba para rectificar de sal o vinagre.
- Para servirlas como más me gustan, corta el tomate en láminas muy finas y colócalas cubriendo la base del plato. Aliña con sal y un chorrito de aceite.
- Reparte encima las berenjenas asadas y aliñadas y termina con unas bolitas de mozzarella.