Hay pocos placeres tan sencillos como un puñado de almendras tostadas recién hechas, todavía calientes, con ese punto de sal que las hace casi adictivas. Es de esos aperitivos que parecen mínimos y que, sin embargo, cambian por completo en cuanto se preparan en casa: nada que ver con las que vienen envasadas.
Tostar frutos secos en casa es una costumbre de toda la vida en las cocinas españolas, donde se aprovechaba el calor del horno para dorar almendras, avellanas o piñones y tenerlos listos para el aperitivo o para acompañar una copa de vino. Esta versión recupera esa idea reduciéndola a lo esencial: almendra cruda, un chorrito de aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal, sin nada que distraiga del sabor de fondo.
La gracia está en el tueste. El calor seco, ya sea del horno o de la freidora de aire, deja la almendra crujiente por fuera y conserva ese sabor tostado y ligeramente dulce por dentro, sin necesidad de azúcar ni de artificios. El aceite y la sal se incorporan al final, con las almendras todavía calientes, para que se impregnen bien y el resultado quede uniforme en cada bocado.
Un detalle que marca la diferencia, sobre todo si se usa freidora de aire, es remover las almendras a mitad de cocción: así se tuestan de forma pareja y se evita que unas queden doradas de más mientras otras se quedan cortas.
Es una receta que admite variaciones sin perder su esencia: un toque de pimentón, comino o cayena para darles otro carácter, o cambiar la sal por una mezcla de hierbas según el momento en que se vayan a comer. Perfectas para picar entre horas, para acompañar un vino o para dar crujiente a una ensalada, son de esas recetas que, una vez se prueban en casa, cuesta volver a comprarlas hechas.

Ingredientes
- 300 g almendras
- 1 cdta aceite de oliva virgen extra
- 1 pellizco sal
Instrucciones
- Extiende las almendras crudas sobre una bandeja de horno cubierta con papel vegetal, procurando que queden bien repartidas.
- Hornea a 160 ºC, con calor arriba y abajo, durante 23 minutos.
- Si prefieres utilizar freidora de aire, coloca las almendras en el cestillo y cocínalas a 160 ºC durante 14 minutos, removiéndolas a mitad de cocción para que se tuesten de manera uniforme.
- Retira las almendras del horno o de la freidora de aire y pásalas inmediatamente a un bol.
- Añade un pellizco de sal y una cucharadita de aceite de oliva virgen extra.
- Remueve bien para que todas las almendras queden impregnadas de manera uniforme.
- Deja templar unos minutos y ya estarán listas para disfrutar.